Si a Santiago has de llegar,

por San Antón has de pasar.

PROVERB*

Monastery, convent, hospital upon Garbanzuelo small river.

Is a landmark on the Way of St. James.

 

 

 

 

* If you are going to Santiago you must pass for St. Anton.

Alfonso VII, 1146. Carlos III, 1791. Antonianos. Black dress, Blue Tau cross at chest. Military Order of knighthood. Monk-Knights.

Tan fascinante es su historia, que invitarnos a una lectura más profunda y detallada desde sus orígenes en el alto Egipto, año 251 D.C. Peregrinación para buscar LA MIRADA DEL SANTO, recorrido de ½ legua 2.786 m., tiempo para meditar la Petición. Llegando ante SAN ANTON, él te Responderá, lentamente inicias el regreso de ½ legua. El Castillo en el alto te guía. Tu entendimiento, lleno de energía y amor, busca capacidad para la comprensión. Llegas a Castrojeriz.

El trazado se lleva a cabo portando la Cruz Tau Azul.

Se recoge su especialidad, entre otras, de “El mal del Fuego”, “Mal de ardientes”, “Fuego de San Antón”. Esta enfermedad asoló a Europa durante el medievo. Su origen estaba en una infección de los micellos de las espigas del centeno, generadores de unos granos (cornezuelos) con una substancia tóxica capaz de contraer los músculos y estrechar los vasos sanguíneos provocando convulsiones epilépticas y alucinaciones.
El cornezuelo de centeno es el producto de un hongo (claviceps purpúrea) que crece sobre el centeno y otros granos o cereales. El centeno es el más susceptible. Las esporas son transportadas por insectos o el viento hasta los ovarios del centeno joven, donde germina, formando filamentos o hifas. A medida que estos penetran profundamente en el ovario del centeno, se forma un tejido del que poco a poco consume toda la sustancia, del grano y se endurece formando un cuerpo curvo de color púrpura que se llama sclerotium o cornezuelo.
Ya antes de Cristo una tablilla asiria alude a Lina “nefasta pústula en la espiga del cereal” y en un libro sagrado hindú (400/300 A.C.) encontramos: “Entre las cosas malas creadas por el Dios Supremo Angro Maynes, figuran los pastos dañinos que hacen que las mujeres dejen caer su matriz y mueran en el parto”.
Se describía estraña epidemia cuyo síntoma característico era la gangrena de pies, piernas, manos y brazos. En los casos graves el tejido se hacía seco y negro y las extremidades momificadas caían sin pérdida de sangre. Se decía que esas extremidades estaban consumidas por el fuego sagrado y se ennegrecían como el carbón. También se mencionaban las temibles sensaciones de quemaduras en las extremidades. Se llamaba a la enfermedad fuego santo, sacro, o sagrado, fuego de San Antonio, éste último en honor al Santo en cuyo altar se podía obtener alivio.
El alivio obtenido en la PEREGRINACIÓN AL SANTUARIO DE SAN ANTÓN EN CASTROJERIZ, era probablemente real, porque los enfermos recibían allí durante su estancia una dieta libre de grano contaminado, trigo de Castilla, cambio de clima y la convicción psicológica de que haciendo el CAMINO podían curarse, concedió eficacia a las bendiciones de los monjes y a la IMPOSICIÓN mágica religiosa de la CRUZ TAU AZUL. Se ha dicho que el “cornezuelo es un verdadero cofre del tesoro" de constituyentes farmacológicos. Las sustancias aisladas han sido divididas por Barger.

 

St. Anton. Detail of large windows.

 

 

 

 

 

 

 

ruines of St. Anton